El proyecto Medicamentos Esenciales y Capacidades Industriales Estratégicas para la cadena de valor de la Industria Farmacéutica Innovadora en España (Medes), que se enmarca en el Programa de Impulso de proyectos tractores de Competitividad y Sostenibilidad Industrial del Ministerio de Industria, implicará a 40 compañías tractoras fabricantes de medicamentos y materias primas farmacéuticas y supondrá una inversión superior a los 1.700 millones de euros.

Esta iniciativa, que lidera Farmaindustria y que se anunció en enero como Manifestación de Interés, comenzó reuniendo a 14 compañías farmacéuticas tractoras nacionales y multinacionales pertenecientes a la Asociación y 21 empresas auxiliares (que colaboran en diversas áreas, como desarrollos industriales, materiales de envasado, ingeniería de procesos, digitalización o medio ambiente), una universidad (la de Barcelona) y dos asociaciones (la propia Farmaindustria y la Asociación Española de Fabricantes de Productos de Química Fina, Afaquim). Se estimó una inversión inicial de 500 millones de euros para los próximos tres años.

Entonces ya se preveía como un proyecto abierto que hoy ha superado todas las expectativas. El alto interés despertado ha hecho que, en pocos meses, 26 nuevas compañías tractoras con sus correspondientes empresas auxiliares y colaboradoras se han adherido al proyecto, con el convencimiento de que los objetivos se alinean plenamente con sus estrategias de inversión a medio plazo. La consecuencia más directa ha sido que el alcance presupuestario de la iniciativa se ha incrementado en más de mil millones de euros hasta alcanzar los 1.720 millones. Dos terceras partes de la inversión serán acometidas por empresas fabricantes de medicamentos y una tercera parte por empresas de materias primas farmacéuticas. Junto a Farmaindustria y Afaquim se han unido también a esta iniciativa las asociaciones empresariales de genéricos (Aeseg) y de autocuidado (Anefp).

Como se recordará, los objetivos de la propuesta Medes son dos: por un lado, aumentar las capacidades estratégicas de fabricación para disponer de mayores garantías en el abastecimiento de medicamentos estratégicos para nuestro país y, por otro, mejorar la competitividad productiva de la industria farmacéutica en España a través de su capacitación en conocimiento, tecnología y digitalización.

En concreto, responde a la preocupación, constatada durante la pandemia, de la excesiva dependencia que Europa tiene de países asiáticos en la producción de principios activos y medicamentos esenciales. “En la mayor parte de los casos hablamos de medicamentos maduros, con muchos años en el mercado y que ya no tienen protección de patente, pero que siguen siendo los indicados para combatir ciertos síntomas o enfermedades”, explica el presidente de Farmaindustria, Juan López-Belmonte.

“Esta iniciativa -continúa- busca definir junto a las autoridades sanitarias un listado unificado de medicamentos y principios activos estratégicos; analizar el nivel de riesgo de desabastecimiento (falta de suministro del principio activo, ausencia de alternativas terapéuticas, limitada capacidad de fabricación en España, etc.), y definir el marco adecuado para que los compañías en España puedan afrontar una producción de medicamentos basada en tres ejes: calidad y competitividad, transformación digital y transición ecológica”.

Una iniciativa en el marco del ‘España puede’

Desde Farmaindustria, ante el convencimiento del efecto arrastre y el carácter vertebrador del proyecto, “se continuó promocionándolo entre las entidades de las cadenas de valor principal y secundaria del medicamento con el fin de ampliar el alcance de las actuaciones que se plantean en él. En concreto, se invitó a participar a nuevas empresas innovadoras y de principios activos, así como de medicamentos genéricos y de productos biosimilares, entre otras. La respuesta ha sido magnífica”, valora López-Belmonte.

“El proyecto, que está orientado a aumentar las garantías de los pacientes españoles en materia de disponibilidad de medicamentos estratégicos, surge del compromiso de la industria farmacéutica con la reactivación social y económica de España”, subraya el presidente de Farmaindustria. “El sector cuenta en nuestro país con un sólido tejido productivo, con 82 plantas de producción de medicamentos de uso humano. Con esta iniciativa damos respuesta a una necesidad estratégica y reforzamos nuestras capacidades productivas. Es al tiempo una oportunidad y una solución”, apostilla.

Farmaindustria ha concretado así una de las líneas de trabajo que presentó el pasado verano ante la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica, en el Congreso de los Diputados, donde se postuló como uno de los sectores estratégicos capaces de contribuir a la reactivación tras la crisis económica y social provocada por pandemia. La Asociación planteó un marco de colaboración estratégica sobre el que la industria farmacéutica se comprometía a trabajar en cuatro líneas: generación de empleo cualificado, fomento de la investigación biomédica, colaboración para preparar a España ante futuras crisis sanitarias e impulso a la producción de medicamentos.

Por otro lado, este proyecto está alineado con los objetivos y contenidos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia de la Economía, España Puede, presentado por el Gobierno, que prevé en su Componente 18, sobre Renovación y Ampliación de las Capacidades del Sistema Nacional de Salud, un Plan Estratégico de la Industria Farmacéutica. “Estamos convencidos de que este Plan ha de ser crítico para España. Necesitamos un diálogo amplio con la Administración que contemple la investigación biomédica y el sector farmacéutico como oportunidades, y el acceso al medicamento por parte de los pacientes, como una inversión en salud, bienestar y futuro -afirma López-Belmonte-. Hemos de coordinar las políticas sanitarias, industriales y de I+D para generar un entorno atractivo para la inversión y lograr así que los grandes sectores clásicos de la economía española se vean complementados por otros vinculados a la innovación y el empleo de calidad y con capacidad de atraer nuevas fuentes de inversión internacional”.

Fuente: FARMAINDUSTRIA

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